viernes, 14 de marzo de 2008

Carácter sistémico del cuerpo humano. Así lo explica Leonardo Polo

Pego aquí un texto de Leonardo Polo que, muchos de vosotros podréis estudiar en Psicopedagogía. Corresponde al libro "Quién es el hombre". El texto completo lo podéis encontrar en la web.

Las manos

Los descubrimientos son posibles porque el hombre tiene un cuerpo muy especial. Los antropólogos subrayan que el hombre es un ser con manos. Como ya advirtió Aristóteles, las manos son importantes: tan importantes que son una condición de la inteligencia práctica. Pero la mano no es algo preexistente, propio del alma uránica, sino una característica del cuerpo humano que le distingue del resto de los animales.


El hombre es bípedo. Los escolásticos decían, un poco en broma, que el hombre es el bípedo implume. Esta característica no se explica analíticamente. ¿Cómo se pasa del cuadrúpedo al bípedo? La correlación de factores necesaria para dar ese paso no se explica analíticamente: hay que acudir a un planteamiento sistemático o sistémico. Las explicaciones sistémicas son ensayos de comprensión de la correlación de factores distintos: al modificarse uno, se modifican los demás. La mano no es simplemente una pata evolucionada. Desde el punto de vista de la serie temporal, que es el tiempo que utiliza la teoría de la evolución, no se entienden las innovaciones complejas. La evolución es el modo de interpretar la temporalidad biológica desde el punto de vista de los cambios morfológicos. Pero el tiempo del hombre no es el tiempo evolutivo, porque las innovaciones complejas no se reducen a cambios morfológicos.

El hombre hace con las manos. Con esto basta para advertir que el cuerpo no es un estorbo: el ser con manos no es un alma encerrada en una tumba. La mano es un instrumento y, a la vez, el origen de la misma noción de instrumento. Posee también valor de símbolo. La mano alzada es un símbolo: es el saludo del nómada. Los nómadas tienen que verse a distancia; la mano diestra alzada desnuda significa ausencia de armas, renuncia a atacar. El hombre de ciudad usa otro saludo, también manual: darse la mano. Darse la mano significa lo mismo, pero en proximidad: si te doy la mano, es que estoy dispuesto a no atacarte. Es el símbolo de la paz.

En rigor, la mano tiene respecto de la conducta tanto valor simbólico como el rostro. Porque el hombre es un animal con rostro, no un animal con hocico (la diferencia es enorme). Pero las manos y la cara son correlativos. El bipedismo es la diferencia funcional de un par de extremidades, que quedan libres de la tarea de andar. El bipedismo es la liberación de la mano; la liberación de la mano es la mano misma. Si hay hocico, no hay mano (con hocico, el animal se inclina, es cuadrúpedo). Sin cara no hay mano, y sin mano no hay cara. El rostro y la mano constituyen un sistema; el rostro es imposible sin las manos y las manos sin el rostro. Si las manos son simbólicas, el rostro es expresivo. La expresividad y lo simbólico son dos elementos sistémicos en estrecha relación. Sin símbolo, el gesto se inmovilizaría en rictus inexpresivo, cercano a la jeta del animal. De ahí la caricatura.

El vínculo de las manos con la cara ha sido averiguado al hilo de la consideración de la temporalidad humana, y de la discursión sobre el método analítico, que no es adecuado para entenderla. Con esto se comprueba que la invención de oportunidades es solución de necesidades sólo de un modo parcial o desde un punto de vista externo; sin la oportunidad el problema se resolvería de otra manera. Es un error pensar que el hombre inventa la flecha porque tiene necesidad de comer volátiles. El hombre inventa la flecha porque descubre la oportunidad en la rama. En todo caso, el hambre, la necesidad acuciante de comer, empujaría al hombre a intentar conseguir alimento; pensar cómo se hacen las flechas es otra cosa. No es acertado explicar al hombre desde sus necesidades. Ocurre al contrario: más bien el hombre inventa necesidades. Al animal no se le ocurre comer la carne cocinada: la carne no lo dice, pues se puede comer cruda. El único ser que descubre oportunidades en el fuego es el hombre.

Es obvio que cualquier explicación de tipo mecanicista es insuficiente para las cosas más elementalmente humanas, que son enormemente complicadas y ricas. Como contamos con ellas, no nos fijamos. Corresponde al filósofo pararse a pensar lo que se da por descontado o trivial, precisamente porque contamos con ello. Lo cierto es que contamos con oportunidades descubiertas por hombres que ya han muerto, y que nos las han dejado. Pero la misma dificultad que hoy experimentamos al tratar de inventar la experimentaron ellos; que lograran vencerla no comporta que aquellas dificultades fueran menores. Una prueba de esto es el hacha de sílex. Quizá nos parezca un instrumento primitivo y tosco. Pero formalizar la técnica que emplearon sus constructores no se ha conseguido todavía. Un hacha de sílex es una piedra con un filo. El filo no se obtuvo con una sierra ni con un abrasivo, sino dando golpes, arrancando lajas, que dejan concavidades en la piedra cuyos bordes alineados forman el filo. Cómo pueda hacerse eso es un problema no resuelto matemáticamente, y no hay máquina capaz de copiarlo.

El hombre primitivo tenía que apoyar la piedra en un sitio que absorbiera en parte el golpe, por ejemplo, arena o un almohadillado de hierba. Después golpeaba una y otra vez con un ángulo y una intensidad concretos, pues de ello dependía el tamaño de las lajas. La inteligencia conectada con la mano supo resolver este problema, no menos difícil que construir misiles. La inteligencia práctica se encuentra en la mano y descubre según la mano.

La apertura del tiempo humano hacia el futuro se designa bien con la palabra oportunidades (también podría decirse que el hombre actualiza potencialidades o posibilidades de distinta manera que el movimiento físico). Las observaciones expuestas han puesto de relieve muchas cosas importantes. Platón hablaba de la gran llanura de la verdad, llena de piezas; el filósofo se dedica a cazarlas, pero, como hay tantas, su tarea es inagotable. Recordando el trilema del barón, diremos que la discusividad no es asunto unívoco, o que el tiempo no es unívoco. Es evidente que el descubrimiento de posibilidades forma un discurso, aunque no desde una legalidad a priori. En una situación de época no se puede saber si alguien será capaz de hacer una lanza desde una rama. Saberlo sería incompatible con el modo de proceder de la inteligencia inventiva (sería una inteligencia mecánica). El hombre inventa. Es preferible que sea así.

domingo, 9 de marzo de 2008

Un poco de humor: ¿por qué la gallina cruzó la carretera?


• Profesor de Primaria: Porque quería llegar al otro lado.
• Platón: Porque buscaba el bien.
• Aristóteles: Esta en la naturaleza de las gallinas cruzar la carretera.
• Marx: Era una inevitabilidad histórica.
• Moisés: Y Dios bajo de los cielos y le dijo a la gallina: Cruza la carretera. Y la gallina cruzó y todos se regocijaron.



• Saddam Hussein: Fue un acto de rebelión no provocado y el que lanzásemos 50 toneladas de gas nervioso estuvo plenamente justificado.
• Ronald Reagan: Se me olvidó.
• Capitán Kirk: Para ir donde ninguna gallina ha llegado jamás.
• Hipócrates: Debido a un exceso de humores en su páncreas.
• Martin Luther King: Veo un mundo en el que todas las gallinas serán libres de cruzar la carretera sin que sus motivos se cuestionen.
• Bill Clinton: La gallina no cruzo la carretera. Repito, la gallina no cruzo la carretera.
• Maquiavelo: La cuestión es que la gallina cruzo la carretera. ¿A quien le importa por que? El fin de cruzar la carretera justifica cualquier motivo.
• Freud: El hecho de que estés preocupado porque la gallina cruce o no la carretera revela tu inseguridad sexual.
• Bill Gates: Acabo de lanzar el GallinaOffice 2000, que no solo cruza carreteras, sino que pone huevos, archiva tus documentos importantes y cuadra tus cuentas.
• Darwin: A lo largo de grandes periodos de tiempo, las gallinas han sido seleccionadas naturalmente de modo que ahora tienen una disposición genética a cruzar carreteras.
• Einstein: Si la gallina ha cruzado la carretera o la carretera se ha movido debajo de la gallina depende de tu marco de referencia.
• Buda: Preguntar eso niega tu propia naturaleza de gallina.
• Hemingway: Para morir. Bajo la lluvia.
• Homer Simpson: Gallina... asada... con naranjas... mmm.....
• Shakespeare: Cruzar o no cruzar, esa es la cuestión.
• Homero: Porque así era su destino.
• Nostradamus: Un día, en algún lugar, una gallina cruzará la carretera y todos se preguntaran porque.
• Hitler: Esa gallina pudo cruzar la calle y hacer todo lo que quisiera porque no era judía.
• Woody Allen: ¿Por que gallinas? ¡¡Nooo!! Hay otros problemas de más importancia. Seguro un divorcio tiene mayores consecuencias afectivas en la....
• John Lennon: Nosotros decimos dale UN CHANCE a la gallina.
• Cristóbal Colon: La gallina estaba descubriendo un nuevo lado de la carretera.
• Donald Trump: ¿Y que? Le pague para que lo hiciera.
• Alfred Hitchcock: No sé, pero nunca le des la espalda a una gallina.
• Jung: Si un gallina cruza la carretera en el medio de un desierto y nadie esta ahí para verlo... ¿realmente la gallina cruzó la carretera?
• U.S. Marines: Si esa gallina no cruza la carretera, ¿quien lo hará?
• Neil Armstrong: No solo es un paso para la gallina, sino para toda la gallinera.
• Jim Morrison: La gallina tuvo un largo y prolongado desorden de los sentidos.
• Fox Mulder: La gallina pensó que la verdad estaba al otro lado de la carretera.
• Descartes: La gallina se dijo: Cruzo, luego soy gallina.
• Dante: La gallina, al cruzar la carretera, esta ascendiendo del 5º círculo infernal al 4º círculo, cuando ya tuvo que cruzar un río, una montaña, un hormiguero, un mar, una planicie y la tierra.
• Gabriel García Márquez: La gallina Buendía le dijo a Pollaco Buendía que se encontraría con Pollito Buendía II que era el sobrino de Polluelo Buendía que vivía con la gallina Melquíades al otro lado de la carretera en Macondo, perdón, en Gallinondo.
• Forrest Gump: Quizás pensaba como yo, pero según ella: La vida es como una caja de bombones, aunque la gallina se refería a esta frase como la vida es como una caja de gusanos, bueno, el caso es que nosotros no somos extraños pues ya nos presentamos. Yo le dije Mi nombre es Forrest, Forrest Gump, y ella vino y me dijo: Mi nombre es Gallina, Gallina Gump. Quizás éramos o algo así, aunque yo no lo creo, porque como mi mama solía decir, los animales solo son primos de otros animales, así que yo decidí que quizás solo era una coincidencia de que cuando a mi tatara-tatara-tatara-tatarabuelo decidió apellidar a mi familia Gump, entonces el tatara-tatara-tatara-tatarabuelo de ese gallina estaba caminando por ahí y como el no tenia como nombrar a su familia, decidió pedir prestado nuestro apellido. O quizás fue mi tatara-tatara-tatara-tatarabuelo el que le robo el apellido a la gallina. Con cosas tan antiguas uno nunca sabe. Bueno, creo que llego mi autobús. ¿Ya nos habíamos presentado?
• Nietzsche: Estaba danzando en anillos de fuego obsesionado por su voluntad de poder... Así hablo Gallitustra.
• Sun-Tsu: Esa gallina cruzo la carretera porque leyó mi libro titulado EL ANTIGUO ARTE DE CRUZAR CARRETERAS.
• Obi-Wan Kenobi: Porque la fuerza estaba con la gallina.
• Steven Spielberg: Esa es la historia de la gallina que cruzó la carretera y al otro lado encontró unos dinosaurios, ¿no?
• Da Vinci: ¿Ves? Si mi helicóptero hubiera funcionado, esa gallina no hubiera cruzado la carretera, hubiera VOLADO sobre ella.
• Elvis: Porque estaba siendo perseguido por un PERRO DE CAZA.
• Jacques Cousteau: El instinto animal de las gallinas la obligó a sentir curiosidad y un extraño deseo de conocer nuevos horizontes.
• Área 51: Tenemos un caso de emergencia: un Gallina Mutante del Espacio con Instinto de Cruzar Carreteras (PMEICC) en un Código Rojo No. 143. La gallina quiere escapar a su planeta de Xaarlt con los planos secretos de nuestra ONU. Captúrenla con armas XL EEESRTG de tipo 94 a precisión Ublorth. Advertencia: Las balas de protonio no harán efecto en la gallina. ¡¡Disparen a matar!!
• 911: Si la gallina es un psicópata armado, presione 1. Si esta haciendo obras viales presione 2. Si la gallina cortó el tráfico presione 3. Si la gallina fue atropellada, échela a la basura.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Introducción al estudio del ser vivo

Polo Maragoto, V., Curso de Fundamentos de Filosofía, pp. 91-100. ________________________________________


1.- EL OBJETO DE LA PSICOLOGÍA



Definición etimológica de Psicología:


Etimológicamente, la Psicología es la "doctrina o ciencia del alma", es decir, el principio que anima al ente vivo, o "soplo vital", o principio de animación de los seres vivos, o , en griego, del "psique".



Objeto material:


La Psicología estudia los seres vivos como tales; no como cuerpos parecidos a los demás cuerpos de la naturaleza, sino como vivientes y dis¬tintos de los otros cuerpos brutos. En esta perspectiva, la psicología englo¬ba los tres reinos de la vida: las plantas, los animales y el hombre.


En la actualidad la psicología no considera al ser viviente en toda su amplitud, se ciñe al estudio del hombre.



Objeto formal:


El objeto formal de la psicología filosófica será el mismo que el de la filosofía general de la naturaleza. Conocer la naturaleza y principios consti¬tutivos de los seres vivos, especialmente del hombre; es decir, comprender los hechos psíquicos: determinando su esencia y comprendiéndolos por sus causas.



2.- CARACTERÍSTICAS QUE DISTINGUEN AL SER VIVO DEL SER INERTE


CARACTERÍSTICAS FÍSICAS:


Podemos caracterizar la vida, desde el punto de vista físico, por sus operaciones, mostrando que dichas operaciones son propias del ser vivo: la organización, la nutrición, la reproducción, la conservación y la evolu¬ ción


• la organización consiste en la diferenciación de las partes y en la coordinación de las funciones: un cuerpo vivo está constituido por órganos diferentes que concurren al bien del conjunto.


• la nutrición, o asimilación, es la transformación de una sustancia inerte en la sustancia misma del ser vivo.


• la reproducción es una división de células que culmina en un nuevo organismo semejante a él.


• la conservación y evolución se refiere a la evolución que el ser vivo experimenta entre su nacimiento y su muerte (crecimiento y envejeci¬ miento) conservando el mismo tipo.



CARACTERÍSTICAS METAFÍSICAS:


• Automovimiento: El ser vivo posee en su interior una fuente de energía, y se mueve a sí mismo. Los seres no vivos o inertes se mueven por una acción exterior a ellos mismos. Esta capacidad de automovimiento propia de los seres vivos es lo que propiamente llamamos vida.


El viviente es un ser, no un agregado o colección de seres artificial¬mente coordinados a la manera de una "máquina".


Tiene la capacidad de automovimiento de una manera "natural": esa capacidad es previa a toda intervención humana, aunque esa influencia no tiene porque excluir la influencia de agentes o estímulos exteriores.


La capacidad de automoción aunque es propia de todos los seres vivos, no todos la poseen de la misma manera. Las diversas naturalezas de seres vivos vienen dadas por los grados diferentes de su capacidad de automoción.


• Heterogeneidad y Organicidad de sus partes: El ser vivo posee una multiplicidad de partes, elementos u órganos estructurados ,que se comportan como instrumentos en orden a la unidad vital del ser. Esas par¬ tes no son separables, ni tienen existencia fuera de esa unidad vital a la que sirven, al contrario que la materia inerte.


Cuando el ser vivo muere, cesa su automovimiento, y sus partes se unas a otras, de ser órganos de un sólo ser. Algo desaparece o se separa de ese ser y ello es el principio vital o alma.


Ese algo distinto de la materia, que no se ve, ni se mide, ni se pesa, que es causa de la unidad y de las funciones del ser vivo.es precisamente lo que estudia la psicología.



3.- NOCIÓN DE ALMA


En el lenguaje ordinario el término "alma" tiene fuertes connotacio¬ nes religiosas y designa lo que hay de espiritual e inmortal en el hombre, o bien al ser humano en tanto que espiritual e ¡mortal, por eso se da por supuesto implícitamente que los animales no tienen alma.


El término "psique" y "psiquismo" se utiliza en el lenguaje científico para designar diversos tipos de fenómenos en los que están implicadas actividades cognoscitivas, tendenciales, afectivas y neurofisiológicas, por eso se habla de psique humana y de psiquismo animal, pero no de psi¬ quismo vegetal.


Es interesante un breve recorrido histórico en orden a la delimita¬ ción semántica de estos términos: el término griego "psique" se traduce al latín por "anima", pasa al castellano como "alma" y va transformándose y es sustituido por "mente", "pensamiento", "yo", "conciencia", "espíritu", "princio vital", "interioridad", "intimidad"... "corazoncito".


Aristóteles concibe la "psique" como la actividad formalizadora de cualquier organismo viviente, y su relación con el cuerpo se defi¬ne en términos de unidad sustancial.


A partir de Descartes el alma se concibe como idéntica al pensa¬ miento, es decir exclusivamente como espíritu, el cual a su vez se identifica con el "yo". Este es el motivo por el que el término "alma" deja de aplicarse a plantas y animales que correlativamente se estu¬ dian sólo desde el punto de vista mecanicista y físico - químico.


Las corrientes materialistas de los últimos siglos tienden a expli¬car la "mente" o el espíritu humano también como resultado de pro¬cesos físicos y químicos.


En el siglo XX no se ha logrado una articulación armónica o con¬vergente entre los distintos planteamientos. No disponemos, ni en el lenguaje ordinario ni en el científico, de un término que designe la actividad formalizadora de los organismos vivientes en su conjunto, englobando desde la bacteria hasta el hombre, pasando por todas las especies vegetales y animales. Por eso a nosotros nos puede resultar chocante el hablar de "alma" celular o de "psique vegetati¬va".


No todos los cuerpos tienen vida. No es, pues, tener cuerpo la causa de que ciertos seres tengan vida. Es preciso afirmar que lo que anima al viviente es "otra cosa" distinta del cuerpo. A esta otra cosa se conviene en llamarla "alma", del latín anima, en griego psique: lo que anima o vivifica al ente en el que se encuentra.


Hemos visto que era condición necesaria para la automoción que el cuerpo tuviera una estructura u organización de partes. Pero ello no signifi¬ca que la estructura de partes en el viviente sea lo que, en último térmi¬ no, hace posible que este tenga vida.


Tal organismo es una unidad sustancial porque algo distinto de sus partes y ejerciendo en todas ellas su influencia "unifica" el conjunto; de tal manera, que lo que anima al viviente no es su organismo, sino precisa¬mente aquello que actúa como principio unificador o sistematizador de las partes del mismo. Hay en el viviente algo que unifica su estructura y la hace apta para la automoción.


Los cuerpos vivos están sometidos a las leyes comunes de la materia, pero el ser vivo presenta ciertos fenómenos inexplicables sólo por las leyes de la materia. Debemos admitir necesariamente en todo ser vivo un "principio interno", un "principio vital" o alma, un principio superior a la materia bruta y, en este sentido, inmaterial.


El alma no es una sustancia que tenga una actividad y una exis¬tencia separadas del cuerpo. Es un principio constitutivo del ser vivo y éste es una sustancia dotada de actividad. No podemos decir que el alma mueve al cuerpo. Es el ser vivo quien se mueve a sí mismo, pero es el alma la que hace que el ser vivo sea vivo y capaz de moverse.


Podríamos dar una definición de alma, en función de los efectos


que es capaz de determinar en el cuerpo viviente. No todos ellos convie¬nen a todo ente vivo; sólo en el hombre pueden hallarse juntos:


El alma humana es aquello por lo que primariamente vivimos, sentimos, cambiamos de lugar y entendemos.


Utilizando los conceptos vistos en Cosmología, podemos dar otras dos definiciones clásicas de alma:


Alma es el acto primero de un cuerpo natural organizado.


Recordemos: acto es la perfección de un ser; la potencia.la capa¬cidad de recibir esa perfección.


El alma es el principio que confiere al cuerpo su perfección de vivo, su ser-vivo. Pero el cuerpo debe ser capaz de vivir; es decir, capaz de poseer un cierto grado de organización. El alma es el acto primero ya que es quien hace que el cuerpo viva; de ahí derivan sus propiedades y opera¬ciones.


El alma es la forma del cuerpo viviente.


En el hilemorfismo veíamos que en todo cuerpo debemos distin¬guir dos principios constitutivos: la materia (corresponde a la poten¬cia) es el conjunto de elementos con los que está constituido el cuerpo (las sustancias químicas del organismo). La forma (corres¬ponde al acto) especifica la materia; es decir, hace que el cuerpo sea tal cuerpo, que exista con tal naturaleza, asegura la unidad y la acti¬vidad del cuerpo.


Así el alma es la forma del cuerpo viviente. Constituye al cuerpo en su ser viviente, unificando de un modo original los elementos con los que está constituido. El viviente es un cuerpo que se compone de la materia prima y de una especial forma sustancial que denominamos "alma".


La psique es un tipo peculiar de forma: la de los seres naturales vivos, que se diferencia de la de los seres naturales no vivos porque tiene un grado mayor de actividad formalizadora y se le caracteriza como inma¬terial. Por eso se dice que lo más definitorio de los seres vivos es el auto-movimiento (crecimiento) y lo más definitorio de la psique la inmaterialidad.


El modo en que lo material puede estar reunido consigo mismo es precisamente la psique.


El alma no representa una entidad completa que se aloja en el cuer¬po del viviente (no se sabe dónde), sino un coprincipio sustancial, algo que se halla esencialmente unido a la materia prima, con la que compone la sustancia completa que es el ser vivo. Por no ser una parte integrante, sino la forma sustancial del ente vivo, el alma afecta a la totalidad de este y a cada uno de los distintos órganos.



SOBRE LA NOCIÓN DE FORMA:


• En el lenguaje ordinario "formalizar" se emplea para designar el ordena¬ miento de unas actividades según reglas conocidas. Así tenemos expresiones como "formalizar unas relaciones mediante el matrimonio", "guardar las formas", "portarse de un modo formal", etc.


• En el lenguaje científico "formalizar" es disponer un conjunto de elementos según reglas; encontrar un esquema o ley que permita articular unitariamente lo que inicialmente se muestra como heterogéneo y no relacionado.


• En el lenguaje filosófico el significado más genérico es encontrar la esencia o la definición de alguna realidad, de alguna actividad o conjunto de ellas.


• Otras palabras que se utilizan en la filosofía moderna como parecidas: "Gestalt", que significa configuración, es el término utilizado por una escuela de psicología para describir el fenómeno perceptivo como captación inmediata de algo con significado, gracias a la forma hay percepción. Por ejemplo, la melodía es un ordenamiento, una configuración o una estructuración de sonidos. "Pattern", en inglés, significa modelo reproducible, patrón, modelo a partir del cual se pueden reproducir o producir tantas veces como se quiera la misma configu¬ración. "Matriz" (del latin "mater") que tiene el mismo significado de engendrar o generar mediante la ordenación de elementos. Lo contrario de forma es el término inglés "Random", que es lo contrario de configuración y orden; tiene el sentido de caos, de ausencia de orden y de sentido.


• En un sentido muy general podría decirse que que lo propio y específico e la forma es "formalizar", y formalizar es la actividad de la forma. A su vez, lo formalizado por la forma es el contenido, lo que Aristóteles llamó en términos generales "Materia".


Por ejemplo, una actividad formalizante es la que da lugar a una onda, al agua, a una bacteria y a cualquier especie animal. Pero también es una actividad formalizante el resolver problemas (históricos o biológicos), abstraer un concepto, enamorarse, aspirar a la justicia o creer en Dios.


• Pues también es actividad formalizadora aquello en virtud de lo cual se constituyen los seres vivos. A esa actividad formalizadora se llama "psique". La psi¬que es la forma (pattern) de los vivientes. Y la vida es la actividad formalizadora de la psique. Esa actividad formalizadora es inmaterial.



4.- TIPOS DE VIDA O DE ALMA


Para fundamentar esta división hay que partir del siguiente principio: un ente mutable es tanto más viviente (y por ello más se posee a sí mismo) cuanto más se da a sí mismo el movimiento que realiza. (La abso¬luta y plenaria autoposesión se da en el Ser divino, pero este es inmutable y su "vida" se estudia en Teodicea).


En todo movimiento es preciso distinguir tres aspectos:


1) Su misma ejecución.


2) La forma de ejecutar el movimiento.


3) El fin al que el movimiento tiende.


En torno a estos tres aspectos se dan estas tres posibilidades:


a) Que el ser vivo tenga como propia la simple ejecución del movimiento. En este caso, la forma y el fin no se lo da el ser vivo a sí mismo sino que los tiene de una forma natural.


b) Que el ser vivo tenga como propio la ejecución y la forma del movimien¬ to. El fin no lo escoge él mismo sino que se lo impone la naturaleza.


c) Que el ser vivo tenga como cosas propias la ejecución, la forma y el fin del movimiento.


A estas tres posibilidades, que son otros tantos grados, esencial¬mente diversos, de la capacidad de automovimiento, se les denomina, res¬pectivamente, vida vegetativa, vida sensitiva y vida intelectiva.


A la distinción de estos tres tipos de vida corresponden tres especies de alma: vegetativa, sensitiva, intelectiva. Cada una de ellas constituye, dentro del respectivo tipo de vivientes, la forma sus¬tancial que hace posible las correspondientes actividades vitales.


Decir que el vegetal posee alma no significa que tenga la capacidad de discurrir, ni, en general.la de conocer. El vegetal tiene un alma vegetativa, de acuerdo con su vida, que es capaci¬dad de automoción únicamente en lo que atañe a la ejecución de sus operaciones.


Análogamente, el alma que posee el animal tampoco es inte¬lectiva, sino la que realmente le conviene, de conformidad con su propia capacidad vital: un alma meramente sensitiva.


Estos tipos de vida no sólo son distintos sino también jerarquizados: las formas de vida superior engloban las formas de vida inferior. Así, el alma sensitiva tiene todo el poder de la vegetativa, y a ella añade su pro¬pia virtualidad. Igualmente, el alma intelectiva tiene la capacidad de la sen¬sitiva y de la vegetativa más sus capacidades propias.



Vida vegetativa:


• se llama así por ser la que manifiestan los vegetales o plantas.


• es la expresión mínima de la capacidad de automovimiento: se dan a sí mismos la ejecución del movimiento, pero no la forma ni el fin del mismo.


• es decir, posee las funciones de nutrición, crecimiento y reproducción.


• carecen de conocimiento.


• tienen débil individualidad, son más la especie que ellos mismos.


• en el hombre este tipo de hechos determina el llamado "fondo vital".



Vida sensitiva:


• posee las características de la vida vegetativa más las si guientes:


• no sólo se dan la ejecución del movimiento.sino también la for ma pero no el fin.


• se debe a que tiene las funciones de conocimiento y apetición sensi¬ bles. El animal conoce lo concreto sensible y tiende a ello regido por el instinto.


• se trata de vivientes que pueden hacer más cosas y a los que pueden pasarles más cosas y que pueden retener más. A medida que se asciende en la escala zoológica la conducta se hace más exploratoria, van perdiendo rigidez los instintos y va adquiriendo cada vez más pre¬ ponderancia el aprendizaje individual, que se inicia en el nacimiento.


• el aumento de la capacidad de aprendizaje individual está en correla¬ ción con el aumento del cerebro, que a su vez está en correlación con el aumento del período de gestación, con la prolongación de la "infan¬ cia", la disminución del número de crías por parto, con la "estabilidad familiar" que lleva a formas de familia monógama.


• en el hombre este tipo de hechos determina el "fondo animal" o "inconsciente". En los animales es una "inteligencia inconsciente"



Vida intelectiva:


• posee todas las características de los otros tipos de vida más las suyas propias.


• se propone sus propios fines.


• esto se debe a que es capaz de conocer los medios en cuanto tales medios por tener entendimiento o capacidad de trascender lo sensible y aprehender lo universal; y voluntad o capacidad de tender, apetecer los bienes captados por la inteligencia.


• autoconciencia: el ser viviente se hace cargo de sí mismo, tiene auto¬ nomía (auto-nomos, el que se da a sí mismo la norma).


«Por encima de los animales -dice Tomás de Aquino- están los seres que se mueven en orden a un fin que ellos mismos se fijan, cosa imposible de hacer si no es por medio de la razón y del intelecto, al que corresponde conocer la relación que hay entre el fin y a lo que a su logro conduce y subordinar esto a aquello. Por tanto, el modo más perfecto de vivir es el de los seres dotados de intelecto, que son, a su vez, los que con mayor perfección se mueven a sí mismos».


El hombre no sabe lo que tiene que comer ni cómo, ni sabe con qué mujer tiene que establecer la relación de reproducción y cómo. Tiene que inventarlo y lo inventa: se da a sí mismo las normas que regulan tales acti¬vidades, sus propias leyes: eso es lo que se llama cultura. Por eso hay tanta diferencia entre unos grupos humanos y otros respecto de esas fun¬ciones tan elementales como son la nutrición y la reproducción.


El hombre tiene también una capacidad infinita de recoger y transmi¬tir mensajes mediante el lenguaje.


Por eso se puede decir que en el hombre no hay instintos, o sus ins¬tintos son muy débiles, plásticos y falibles. Por eso hay en el hombre una gran capacidad de aprendizaje y de invención, es por lo que hay en él cul¬tura, historia, arte.


Entre los seres humanos, por ejemplo, las funciones vitales bási¬cas, como nutrirse suponen un conjunto de artes que dan lugar a la gastronomía y a todo tipo de artes culinarios. Igualmente reproducir¬se es un conjunto de artes entre los cuales no es el menor de ellos el "arte de amar".



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miércoles, 20 de febrero de 2008

Organización del discurso. Marcadores discursivos (aprender a habar y escribir)

Fuente: Wikipedia
María Antonia Martín y José Portolés distinguen cinco tipos de marcadores discursivos, cada uno con sus diversos subtipos: estructuradores de la información, concectores, reformuladores, operadores argumentativos y marcadores conversacionales.

A- Estructuradores de la información (comentadores, ordenadores de apertura, de continuidad y de cierre, digresores, comentadores)
B- Conectores (aditivos, consecutivos y contraargumentativo)
C- Reformuladores (explicativos, rectificativos, distanciadores, recapitulativos)
D- Operadores argumentativos (de refuerzo y concreción)
E- Marcadores conversacionales (espistémicos –de evidencia o bien orientadores de fuente- y deónticos, enfocadores de alteridad y metadiscursivos conversacionales)


Estructuradores de la información

Para desarrollar la información contenida en un discurso

• Comentadores, que "presentan un nuevo comentario": pues (sin pausa después), pues bien, (que asume lo anterior para lo que sigue) así las cosas (que no asume lo anterior para lo que sigue), dicho esto/eso, etc.
-¿Conocía a Soleiro?
-¿Un cojo que iba a Mondoñedo al mercado?
-El mismo. Pues se le apareció a su mujer en forma de cuervo.

• Ordenadores, que "agrupan varios miembros como partes de un solo comentario; de uso más frecuente en el texto escrito que en el oral. Por lo general se basan en la numeración (primero.. segundo) en el espacio (por un lado, por otro lado..., por una parte... por otra; de un lado... de otro) o en el tiempo (después, luego, en fin, finalmente...). Algunos de ellos forman pares correlativos, incluso mixtos de espacio y número o tiempo.

Hay de tres tipos:
o Ordenadores que marcan apertura. Sirven para abrir una serie: en primer lugar, primeramente, por una parte, por un lado, de una parte, de un lado...
o Ordenadores que marcan continuidad. Indican que el miembro al que acompañan forma parte de una serie de la que no es ni el principio: en segundo/tercer/cuarto... lugar, por otra (parte), por otro (lado), por su parte, de otra (parte), de otro (lado), asimismo, igualmente, de igual forma/modo/manera, luego, después...
o Ordenadores que marcan cierre. Señalan el fin de una serie discursiva: Por último, en último lugar, en último término, en fin, por fin, finalmente.
Algunos ordenadores, si van en incisos, se aproximan a los digresores, como es el caso de por otra parte, por otro lado y por lo demás.

"Por su parte" carece de marcador de apertura y no se encuentra totalmente gramaticalizado como tal.

El marcador de cierre "por lo demás" jerarquiza su miembro como de menor importancia que los anteriores.

"En parte" se repite en el discurso como marcador de apertura el primero y de continuidad el segundo.
"De igual modo/forma/manera/suerte" están también poco gramaticalizados.

• Digresores, "introducen un comentario lateral en relación con el tópico principal del discurso": Por cierto, a propósito, a todo esto (que introduce un miembro que pide información que en ese momento del discurso ya se debería conocer), y, menos gramaticalizados, dicho sea de paso, dicho sea, entre paréntesis, otra cosa (que sirve para introducir otro tema sin ceder el turno de palabra), etc.


Conectores

Son "unos marcadores discursivos que vinculan semántica- y pragmáticamente un miembro del discurso con otro anterior”. A veces, el primer miembro puede ser situacional o contextual, implícito. Un niño puede mostrarle a otro su coche de juguete y decirle "Además, tiene sirena".

• Conectores aditivos, que "unen a un miembro discursivo anterior otro con la misma orientación argumentativa", lo que permite inferir conclusiones que de otro modo no se alcanzarían. Hay de dos tipos:

• Los que ordenan ambos miembros discursivos en la misma escala argumentativa (incluso -que indica que el argumento que sigue es más fuerte que el primero: por eso puede decirse: "Debemos llevar al niño al hospital. Tiene mucha fiebre e, incluso, ha comenzado a delirar", pero no *"Debemos llevar al niño al hospital, ha comenzado a delirar e, incluso, tiene mucha fiebre"-, inclusive y es más -que también potencia el argumento siguiente respecto al que precede-)

• Los que no cumplen esta condición (además, y encima -que presentra el miembro anterior como argumento suficiente para una conclusión determinada y, a diferencia de además, puede incluir una conclusión opuesta: "Se te compra una cosa y, encima, lloras"-, aparte -propio de la lengua coloquial: "No iré a ver esa película. Es larga y aburrida. Aparte, he quedado para ir a la disco", por añadidura (que conecta con un miembro anterior y más frecuentemente con una serie anterior de ellos)


• Conectores consecutivos, que "presentan el miembro del discurso en el que se encuentran como una consecuencia de un miembro anterior": pues, así pues, por tanto, por consiguiente, consiguientemente, consecuentemente, por ende y de ahí); en consecuencia y de resultas (donde el consecuente es un estado de cosas que se produce a partir de otro estado de cosas), así, entonces...

• Conectores contraargumentativos, que "vinculan dos miembros del discurso de tal modo que el segundo se presenta como supresor o atenuador de alguna conclusión que se pudiera obtener del primero": en cambio, por el contrario y por el contrario (que muestran contraste o contradicción entre los miembros vinculados), antes bien (cuyo miembro discursivo comenta el mismo tópico que el miembro anterior), sin embargo, no obstante, con todo, empero, ahora bien y ahora (que introducen conclusiones contrarias a las esperadas de un primer miembro), y eso sí, que "muestra un miembro discursivo que atenúa la fuerza argumentativa del miembro anterior".

Reformuladores

Son "marcadores que presentan el miembro del discurso que introducen como una nueva formulación de un miembro anterior

• Reformuladores explicativos: o sea, es decir, esto es, a saber; en otras palabras, en otros términos, dicho con/en otros términos, (dicho) con otras palabras, dicho de otra manera/modo/forma, etc...

• Reformuladores rectificativos, que "sustituyen un primer miembro, que presentan como una formulación incorrecta, por otra que la corrige, o al menos la mejora": mejor dicho, mejor aún, más bien y digo -como inciso, menos gramaticalizado-, precedidos de "o" o no.

• Reformuladores de distanciamiento, que "presentan como no relevante un miembro del discurso anterior a aquel que los acoge. Con ellos no se pretende formular de nuevo lo antes dicho, sino mostrar la nueva formulación como aquella que ha de condicionar la prosecución del discurso, al tiempo que se priva de pertinencia el miembro discursivo que le precede": en cualquier caso, en todo caso, de todos modos/maneras/formas, de cualquier modo/manera/forma (menos frecuentes), de cualquier suerte, de todas suertes (arcaicos)...

• Reformuladores recapitulativos, que "presentan su miembro del discurso como una conclusión o recapitulación a partir de un miembro anterior o de una serie de ellos": en suma, en conclusión, en resumen, en síntesis, en resolución; en una palabra, en dos palabras, en pocas palabras -que presentan el miembro como una condensación de miembros anteriores-; en resumidas cuentas, en definitiva y a fin de cuentas, en fin; total -que se usa de dos formas: sea para presentar la exposición antecedente como innecesariamente prolija, sea como operador discursivo para reformular miembros implícitos y reforzar como argumento el miembro discursivo que introduce- ; al fin y al cabo, después de todo (que indican que el miembro en que se encuentran tiene más fuerza argumentativa que otros miembros anteriores antiorientados con él, como algunas veces también en realidad y en el fondo)...


Operadores argumentativos

Los operadores argumentativos "son aquellos marcadores que por su significado condicionan las posibilidades argumentativas del miembro del discurso en que se incluyen, pero sin relacionarlo con otro miembro anterior".

• Operadores de refuerzo argumentativo, cuyo "significado consiste esencialmente en reforzar como argumento el miembro del discurso en el que se encuentran”. De este modo, y al tiempo que se refuerza su argumento, se limitan los otros como desencadenantes de posibles conclusiones: en realidad -que distingue a otro argumento como "apariencia"-, en el fondo -que presenta a un argumento con mayor fuerza que otro meramente "posible"-, de hecho -que presenta a un argumento como un hecho cierto, y por lo tanto con más fuerza que otro discutible o probable- etc...

• Operadores de concreción, que "presentan el miembro del discurso que los incluye como una concreción o ejemplo de una expresión más general": por ejemplo, verbigracia, en concreto, en particular, por caso.


Marcadores conversacionales

Estos se distinguen de los de la lengua escrita en que a su función 'informativa' o 'transaccional' suman otra función 'interactiva' o 'interaccional' orientada hacia el interlocutor. En la conversación hay, pues, que distinguir 'modalidades' frente a 'contenidos proposicionales', o, en la terminología de los llamados 'actos de habla', la fuerza ilocutiva de los contenidos locutivos. Dos grandes tipos de modalidad establecen los autores:

• La modalidad epistémica, "que se refiere a nociones que guardan relación: a) con la posibilidad o con la necesidad, b) con la evidencia, sobre todo a través de los sentidos; c) con lo oído decir o expresado por otros, etc.
Sus marcadores son del tipo de "en efecto, claro, por lo visto..."

• La modalidad deóntica, "que incluye actitudes que tienen que ver con la voluntad o con lo afectivo"
Sus marcadores son del tipo de "bueno, bien..."


• De modalidad epistémica -que se usan en enunciados declarativos-

o Marcadores de evidencia (reforzadores de la aserción sí o no, y algunos tematizándolos con "que"): claro, desde luego, por supuesto, naturalmente y sin duda -menos gramaticalizado, pues admite variantes como sin duda alguna / ninguna / de ningún género etc...- Otro grupo no puede hacerlo: en efecto, efectivamente...

o Marcadores orientativos sobre la fuente del mensaje (el hablante presenta el discurso como algo que refleja su propia opinión, o bien referirlo como algo que ha oído decir, que conoce a través de otros y que transmite como una opinión ajena): por lo visto, al parecer, menos gramaticalizado y menos coloquial (tiene las variantes a mi parecer, al parecer de unos y de otros, según parece, a lo que parece...)


• De modalidad deóntica (reflejan actitudes del hablante relacionadas con la expresión de la voluntad (o de lo afectivo): estos marcadores indican si el hablante acepta, admite consiente en o no lo que se infiere del fragmento de discurso al que remiten, van separados por una pausa más marcada y pueden alternar con otros procedimientos expresivos: los verbos realizativos acepto, consiento, admito, construcciones verbales del estilo de bien está, está bien, bueno está, etc...).
Ejemplos: bueno', bien; vale, de acuerdo, conforme, perfectamente, cabalmente, antiguo cabalito, y los hispanoamericanos definitivamente y okey. No son marcadores del discurso expresiones como "venga", "en absoluto", "ni hablar" etc...

o Enfocadores de alteridad, que apuntan al oyente (hombre, mira, oye, oye, mira) o menos frecuentemente a ambos interlocutores (vamos) y sirven, sí, para comentar el fragmento del discurso al que remiten -para mostrar la actitud del hablante respecto de este- pero sobre todo para señalar el enfoque de las relaciones que mantiene el hablante con el oyente: amistosas, corteses, etc...
"Bueno" -en un uso distinto al deóntico y al metadiscursivo, pues sólo sirve para reforzar la imagen positiva del hablante-, "vamos", en similar uso y además para favorecer la comunión de los hablantes en el discurso, "mira", "mire", "oye", "oiga". También se suelen usar formas verbales en segunda persona: ves, verás, escucha, fíjate, sabes, entiendes, que reflejan signos claros de gramaticalización. Expresiones como ¿no?, ¿verdad?, ¿eh? etc... Por favor en inciso es también un marcador del discurso enfocador de la alteridad muy gramaticalizado.

o Metadiscursivos conversacionales trazan el esfuerzo que realizan los hablantes para formular e ir organizando su discurso, como signos de puntuación para el descanso. "Ya", "sí", "bueno", "bien", "eh", "este" -más frecuente en Hispanoamérica-
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